
Dormir bien no es un lujo, es una necesidad biológica. Durante el sueño el cuerpo regula hormonas, repara tejidos y consolida la memoria. Cuando ese proceso se interrumpe, se nota en todo lo demás.
Señales de que no estás descansando
Despertar cansado, necesitar cafeína para arrancar, tener antojos por la tarde o dificultad para concentrarte son señales comunes de un sueño que no está cumpliendo su función.
Tres ajustes para empezar
No hace falta cambiarlo todo a la vez. Empieza por lo más sencillo y sé constante.
- Acuéstate y levántate a la misma hora, incluso los fines de semana.
- Deja las pantallas al menos una hora antes de dormir.
- Evita la cafeína después del mediodía.
Cuando el hábito no basta
Si ya cuidas tu rutina y sigues sin descansar, puede haber causas como desbalances hormonales o ansiedad. Una mirada más amplia ayuda a encontrarlas.
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